Uno de los autores de Ciudadanía critica al Consell por su decisión de
impartir la asignatura en inglés
Marina, que trabajó con Rajoy en el ministerio, dice que el currículum de
la materia fue puesto en marcha con el Gobierno de Aznar
Isabel Salvador, Ontinyent
El filósofo y escritor José Antonio Marina calificó la semana pasada en
Ontinyent de "comedia de disparates" y de "burla a la escuela" la actitud del
gobierno de la Generalitat Valenciana hacia la asignatura Educación para la
Ciudadanía, y calificó de "ridícula y disparatada" la pretensión de la
conselleria de impartir la asignatura en inglés: "quieren que les enseñemos a
nuestros jóvenes a convivir y a reflexionar sobre lo que les sucede en una
lengua que no entienden", subrayó Marina en el marco de las VIII Jornadas
Educativas de Ontinyent, organizadas por el Cefire y por el ayuntamiento,
gobernado por el PP.
La alcaldesa, Lina Insa, dijo en la presentación de Marina que era "una
satisfacción enorme escuchar a toda una autoridad en el mundo de la
educación", y reconoció su admiración por el filósofo. "Es un honor para mí
presentar a una persona de la talla y profundidad del señor Marina", subrayó
la alcaldesa, que evitó puntualizar las aceradas críticas realizadas por José
Antonio Marina al Consell por la forma en que está tratando la asignatura
Educación para la Ciudadanía.
Marina, que es uno de los autores de Educación para la Ciudadanía, recordó que
trabajó con Mariano Rajoy cuando éste era ministro de Educación y con Pilar
del Castillo. Y reveló que el currículum de la asignatura -que iba llamarse
Valores Cívicos- fue puesto en marcha durante el Gobierno de Aznar. Por eso,
Marina dijo que el Consell "se está burlando de la escuela, ya que están
tomando decisiones que afectan a los currículums de la escuela sin tener en
cuenta en absoluto ninguna razón pedagógica, ni de utilidad para los alumnos,
sino, únicamente, una pelea política indecente para no cumplir una ley que no
pueden dejar de cumplir", explicó Marina, quien resaltó que es "una indecencia
tomar decisiones sobre la escuela sin ningún criterio".
Para ello, puso de ejemplo la voluntad de la Generalitat para que esta
signatura se dé en ingles. "Los jóvenes no entienden un libro traducido en
inglés, y les quieren enseñar a convivir en inglés. Lo que estamos diciendo en
esta signatura es que reflexionen sobre lo que les pasa, etc., y lo hacemos en
otra lengua que no dominan; es totalmente ridículo", señaló, y apostilló que
con la escuela y con la educación "no se juega".
"Es una burla carísima"
En este sentido, Marina dijo que "encima de ser una medida ridícula es una
burla carísima, ya que se tendrán que contratar más profesores de inglés para
dar esta asignatura", y afirmó que "no sé a qué está jugando la Generalitat
con todo esto ya que es disparatado e idiota". Marina advirtió que con este
"desprecio" a los valores constitucionales, el Consell sólo busca
"descalificar al Gobierno central y eso demuestra la falta de sensibilidad
educativa". Por último, Marina, también recordó que todos los paises de la UE
ya cuentan con esta asignatura y ello "sin montar el espectáculo que es está
dando aquí", y dijo no entender la oposición férrea de la Conferencia
Episcopal a la misma.