9.- DOCUMENTO DE MENORCA. MAYO DE 2004.
La
Comisión Permanente Estatal de Directores de Instituto de Educación
Secundaria, reunida en Menorca los días 6, 7 y 8 de mayo de 2004 con la
participación de representantes de las Comunidades Autonómas de Andalucia,
Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Catalunya, Euskadi, Extremadura,
Galicia, Illes Balears, La Rioja, Madrid, Murcia, Navarra y País Valencià
manifiesta lo siguiente:
Ante
la decisión del Consejo de Ministros de modificar el Decreto de Calendario de
aplicación de la LOCE con objeto de abrir un verdadero debate sobre el futuro
de la legislación educativa, entendemos que se abre una oportunidad para
conseguir el pacto de Estado sobre Educación que desde nuestra constitución
como Comisión Permanente siempre hemos solicitado. Presentamos este documento
ratificando el ofrecimiento realizado en múltiples ocasiones como
interlocutores con la Administración dado nuestro carácter de profundos
conocedores de la realidad de los centros y que nuestras propuestas siempre son
fruto del debate y del consenso.
En
este sentido es de agradecer el ofrecimiento de diálogo por parte del actual
Gobierno y es un ejercicio de responsabilidad asumir que la educación no puede
verse sometida cada pocos años a vaivenes en función de la ideología política
del partido gobernante. La iniciativa del pacto es competencia de quien tiene el
poder y es necesario que las distintas Comunidades Autónomas se impliquen en el
mismo.
Como
representantes de los directores de los centros públicos de educación
secundaria nuestro objetivo es defender y mejorar la enseñanza pública: una
enseñanza pública que a lo largo de muchos años viene demostrando su
importante papel en la vertebración y cohesión de la sociedad española, que
asegura una verdadera igualdad de oportunidades, ha asumido el reto de dar
respuesta a una nueva sociedad más abierta, lingüística y culturalmente
plural, y deber tener en Europa su marco de referencia.
De
no lograrse este pacto se agravaría la situación que ya denunciamos
anteriormente de desvertebración del sistema educativo, ya que cada
Administración está legislando con criterios diferentes. Ratificamos, por otra
parte, nuestra afirmación de que la necesaria autonomía no está reñida con
una imprescindible coordinación que evite desigualdades y situaciones injustas.
En
el marco del diálogo previsto, esta Comisión Permanente de Directores se
convierte en un elemento imprescindible de consulta y asesoramiento, dado que
representa a los directores de todas las Comunidades Autónomas y tiene una
amplia tradición de trabajo por consenso, lejos de cualquier motivación que no
sea la puramente profesional.
Expresando
de nuevo nuestra disposición a debatir cualquier aspecto del marco normativo,
declaramos nuestros puntos de partida en los siguientes aspectos, de acuerdo con
lo manifestado en los diferentes documentos elaborados por esta Comisión
Permanente.
LA
FUNCIÓN DIRECTIVA
Aunque
todas las autoridades educativas proclaman la importancia fundamental del papel
de los directores de los centros, el desarrollo normativo que viene realizándose
en las distintas Comunidades Autónomas está resultando caótico y se reduce al
mero proceso de selección de directores, diferente en cada Comunidad.
Sin embargo, en ninguna se ha entrado en la verdadera potenciación de la
función directiva ni en su valoración real.
Sigue
sin concedérsele una retribución adecuada, sin considerarse la experiencia
directiva como mérito preferente para acceder a otros puestos de las
Administraciones, sin contemplarse una mayor competencia en la gestión de los
recursos humanos y materiales, entre otros aspectos destacables. Así mismo,
afirmamos que la complejidad de la gestión de los centros exige vincular
dirección con equipo directivo y valorar adecuadamente a este último.
Creemos
que cualquier futura normativa debe contemplar de manera preferente estos
aspectos y que es necesario potenciar el liderazgo de las direcciones en la
gestión de los diferentes programas de evaluación y calidad de los centros.
Consideramos
que representantes de los directores de instituto deben formar parte de los
Consejos Escolares de las diferentes Comunidades Autónomas y del Consejo
Escolar del Estado.
ATENCIÓN
A LA DIVERSIDAD
No
es admisible la situación actual, en la que la titulación básica que permite
incorporarse al mundo laboral no es adquirida por un porcentaje significativo
del alumnado y parte de los que sí la consiguen tienen importantes dificultades
para continuar eficazmente sus estudios. Es evidente que la necesaria extensión
de la escolaridad obligatoria nunca ha conseguido atender adecuadamente a la
diversidad del alumnado. Por ello manifestamos:
CENTROS
SOSTENIDOS CON FONDOS PÚBLICOS
La
educación es un servicio público esencial que debe regirse por principios de
competencia y no de competitividad. Los objetivos de calidad y de igualdad de
oportunidades sólo pueden alcanzarse si la red pública es el eje vertebrador
de la oferta educativa. Por el contrario constatamos con preocupación la
existencia de una doble red de centros en la que los alumnos con problemas de
aprendizaje y la población emigrante se hallan escolarizados en su inmensa
mayoría en los centros públicos.
Es
inadmisible la existencia de centros sostenidos con fondos públicos que
establezcan como criterio de admisión el sexo de los alumnos. Es urgente la
elaboración de una nueva normativa de admisión de alumnos que contemple las
nuevas realidades sociales y garantice la igualdad de oportunidades.
Así
mismo, debe ejercerse una verdadera inspección que asegure que todos los
centros sostenidos con fondos públicos aplican escrupulosamente la normativa
vigente.
RELIGIÓN
Y EDUCACIÓN
Deben
solucionarse de una vez por todas los problemas que genera la enseñanza de la
religión en los centros: la enseñanza de las distintas religiones ha de
considerarse opcional e impartirse, en su caso, fuera del horario lectivo.
Por
último reiteramos nuestra disposición a colaborar con las autoridades
educativas en cualquier tarea que se oriente a mejorar nuestro sistema
educativo. Esperamos que nuestras expectativas se vean satisfechas.
Menorca,
a 8 de mayo de 2004