entrevista a alejandro font de mora
´Hay un sector radical que busca hacer política desde la educación´
Pese a la que está cayéndole se muestra tranquilo. El conseller Font de
Mora está convencido de su política educativa que no se plantea modificar y
considera que quienes buscan la confrontación son los sectores "radicales". No
piensa dimitir del cargo, a no ser que se lo pida el presidente Camps, ni
tampoco derogar la orden de Ciudadanía en inglés y critica a los que creen que
su misión es pagar y callar.
Maite Ducajú, Valencia
-¿Piensa dimitir como han pedido cientos de personas en los últimos días?
-Creo que estoy trabajando para los intereses generales de la Comunidad y la
única persona que puede pedir y obtener mi cabeza, en todo caso, es quien me
nombró. Yo respeto las opiniones de los demás pero, en este caso, no las
comparto en absoluto. Entiendo que son manifestaciones producidas en un
contexto que no responde a la política real que se ha hecho en educación desde
la Consellería en los últimos años.
-Hay muchos colectivos que están muy enfadados, que dicen sentirse burlados y
que consideran que la política educativa se ejerce en la Comunitat a base de
"ocurrencias".
-De hecho, el problema, como todo, tiene dos visiones. Ellos se pueden sentir
burlados y están en su derecho y yo me puedo sentir no escuchado desde el
principio de mi mandato en temas absolutamente trascendentales que siempre han
encontrado la enemiga en estos agentes, como son la prevención de la
violencia, el decreto de derechos y deberes con su parte de defensa al
profesorado, a su dignidad, la autoridad, su capacidad operativa en el aula.
Tampoco ahí ni siquiera se hizo el mínimo gesto para poder dialogar o en las
evaluaciones diagnósticas, donde tampoco hubo colaboración. Esos tres temas,
desde el primer momento, fueron boicoteados, incluso de forma difícil de
entender por parte de la ciudadanía en general, como la notificación de los
casos de violencia escolar.
-¿Ahora hay mejor respuesta?
-Poco a poco se va imponiendo el sentido común. Aquí hay un fenómeno que
traspasa la política educativa sectorial para inscribirse en un contexto de
política general. Sencillamente, hay un sector de la izquierda que piensa que
el Partido Popular no tiene derecho a gobernar, en una concepción que a mí me
parece antidemocrática y que, por otra parte, tampoco es nueva en la historia
de España. Se busca la confrontación permanente. Me preocupa que el PSOE se
haya alineado porque dificulta lo que debería ser una interlocución natural
entre las dos fuerzas políticas.
-¿A qué cree que se debe?
-En educación se da una distorsión importante y es que el sindicato
mayoritario que representa a los profesores en el sector público no tiene
correlato político con presencia significativa. Hay una tendencia mal
disimulada en hacer política general desde la educación. Me preocupa que en
los últimos años no hemos tenido ninguna interlocución positiva con el PSOE.
Desafortunadamente, el portavoz parlamentario, señor Sanmartín camina más por
los ataques personales que por el debate político. Me preocupa porque la
sociedad valenciana no se merece que el principal partido de la oposición se
sitúe en posiciones radicales. El PSOE ha elegido un compañero de viaje muy
peligroso para sus propios propósitos. Ellos sabrán lo que hacen.
-¿A quién se refiere?
-Al sector más radical del contexto educativo.
-Las movilizaciones son porque se considera que la escuela pública no está
bien tratada y por la orden de dar Ciudadanía en inglés.
-Empezaremos por lo importante, porque el hecho de que Ciudadanía se imparta
en inglés y ocupe las mayores energías de nuestra sociedad me parece un
absoluto despropósito e indica la distorsión de algún sector del sistema
educativo. Efectivamente, lo de la escuela pública no es de ahora, es
recurrente. En relación con lo que le decía, cualquier movimiento que hace el
Partido Popular es interpretado en clave de consigna y esa es una gran
consigna. Frente a esto, diré que la Comunitat Valenciana tiene la red más
potente de las de su tamaño. La proporción de 70 a 30 centros
público/concertados es la más alta de su contexto y continúa creciendo. El
Consell sigue batiendo récords en construcción de centros, como en aumento de
plantilla de profesorado de la red pública, en inversiones, en su mejora
tecnológica. Por su puesto que siempre quedan flecos y la habilidad de los
radicales y de la oposición es resaltar estos flecos y olvidar el grueso de la
política del Consell.
-Las cifras de fracaso escolar son muy altas, independientemente de cómo se
utilicen.
-Estamos entorno al 30%-31%. En los últimos años hemos tenido un descenso de
punto por año. Partíamos del 40%. Independientemente de que se clarifiquen
criterios, depuren listados. Es verdad que se detectan disfunciones. Todas
estas medias que los radicales consideran "ocurrencias" responden al intento
obvio de mejorar las condiciones del sistema. Para mejorar hay cuatro grandes
soportes: las leyes básicas educativas. Y nosotros nos encontramos, lo tendrá
que entender el socialismo español, con un modelo educativo que no se tiene en
ninguna parte del mundo, el modelo Logse. En su día tuvo su contexto, cuando
se creó la escuela comprensiva en Inglaterra que hoy la ha abandonado hasta
los que lo crearon. En un mundo global y competitivo hay que ir hacia sistemas
educativos que primen el trabajo, el esfuerzo, la disciplina, la autoridad del
profesorado. Otro elemento son las relaciones con la familia. Y luego está lo
que básicamente son las competencias de la Generalitat, pero hay decretos de
obligado cumplimiento. Hemos intentado actuar en el debate público, volver a
repensar la ley básica de educación. Pero los ideólogos del PSOE que trabajan
en materia educativa son los mismos de los años 70. No ha habido cambio
generacional, un relevo en cuanto a la concepción filosófica de la educación.
-Conseller, ¿es un provocador?
-No, lo que sí está claro es que tengo una máxima, y es que no está uno en los
puestos para que todo quede igual, hay que intentar algún tipo de mejora y hay
que sufrir a veces molestias, como en medicina. Para que un conseller de
Educación no se considere un provocador debería estar en un congelador y no
molestaría a nadie. Algunos creen que mi misión es hacer muchos colegios,
subirles el sueldo y callar.
-¿Hay salida al conflicto?
-Tiene que ser bidireccional. La habrá si hay voluntad por las dos partes.
-La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega ha dicho que no se
introduzcan elementos de discusión en Ciudadanía.
-Es curioso que ponga las normas como quiere y luego no se puedan discutir. El
PP no se ha opuesto al concepto se opone a determinados contenidos.
´La orden de Ciudadanía en inglés sigue en vigor y no se modificará´
M. Ducajú, Valencia
-¿Modificará la norma que obliga en esta comunidad a impartir en inglés la
asignatura de Ciudadanía con dos profesores?
-Se ha tergiversado y mentido. Hay gente que dice que la norma es ilegal. Es
obvio que se ajusta a derecho y lo que no se ha ajustado, al parecer del TSJ,
fue inmediatamente aceptado por la consellería. Es lo que afectaba a la salida
que se daba a la objeción de conciencia en nuestra comunidad y que fue
abortada por la decisión cautelar y provisional. Pero el resto de la orden
sigue en vigor y no se modificará porque la intención del Consell es que una
asignatura obligatoria, por lo menos, se imparta en inglés. En el sistema hay
recursos humanos para atenderla perfectamente.
-Pero han faltado profesores y los alumnos no tienen nivel de inglés para
entenderla.
-Profesores no faltan. El inglés es una de las materias de Secundaria donde en
la evaluación diagnóstica detectamos carencias. Pero habrá que ver cómo es
posible que después del currículum que pasan los alumnos hasta llegar a ese
momento, con 13 o14 años, por qué después de 800 horas de inglés la situación
es la que es. El sistema educativo deberá reflexionar a todos los niveles,
desde el profesor de aula al sindicalista. Los técnicos me dicen que no
siempre los conocimientos previos deben disuadir de la implantación de una
asignatura como lengua vehicular.
-¿Cuántos expedientes ha abierto la inspección?
-Otra mentira.Se habla de los inspectores como comisarios políticos. Como
asignatura de nueva implantación que nace con estas dificultades preliminares
debe tener una atención especial. Hay un plan de la inspección que no sólo
abarca Ciudadanía. Ahora vamos a explicar las instrucciones que abarcan
aspectos de didáctica y metodología para ver si hay aún dudas. Eso implicará
una nueva oleada para dentro de unos días. Y no, no hay expedientes, hay
informes reservados sobre cómo cada centro lo enfoca. La mayoría actúa dentro
de sus posibilidades.
-¿Tiene pensado cómo será el acto de homenaje a los once profesores "héroes"?
-No sé si repensármelo porque no quiero que caiga sobre ellos ningún estigma.
Hay muchas presiones en los centros. Cosas improcedentes. Tanto que dicen que
la Consellería amenaza, yo percibo amenazas al decir que se iba a suspender a
alumnos o el ambiente en algunos claustros.
"Dar Ciudadanía en inglés y con películas subtituladas da risa"
Los sindicatos denuncian que ahora la conselleria "no resuelve el problema
de fondo de la asignatura" con las recomendaciones
J. F. Peña/Efe, Valencia
A los miembros del Sindicat de Treballadors i Treballadores de l'Ensenyament
del País Valencià (Stepv) les da "risa" la reciente recomendación de la
Conselleria de Educación a los directores de institutos sobre el uso de
películas subtituladas en inglés para la asignatura de Educación para la
Ciudadanía.
Uno de los representantes de este sindicato, Albert Sansano, se preguntó ayer
si es que los técnicos autonómicos "han descubierto ahora las técnicas
modernas de pedagogía que ya se aplican en otras materias, como en la
didáctica del inglés o las matemáticas".
Con todo, consideró que no tiene "ningún sentido" estas instrucciones para
Educación para la Ciudadanía, que no aportan nada nuevo y que el problema de
fondo sigue siendo el mismo. "Seguiremos con el calendario de movilizaciones
que tenemos previsto", concluyó Sansano.
Del mismo modo se pronunció ayer una de las responsables de Educación del
sindicato Comisiones Obreras, Inmaculada Sánchez, quien recalcó que la
decisión de aconsejar a los profesores sobre cómo dar la asignatura de
Educación para la Ciudadanía "no tiene ningún sentido porque no cambia las
cosas en absoluto".
Al respecto, resaltó que la asignatura tiene unos contenidos regulados por ley
que los profesores tienen que impartir y que los alumnos deben aprender.
"Tienen unos libros, un material extra pero ¿ahora qué? ¿nos ponemos todos a
ver películas? ¿Y cuáles? ¿Nos va a mandar la conselleria los videos que
tenemos que mostrar en clase a los alumnos?", son algunas de las preguntas que
se hacen los miembros de esta sección de CC OO.
Por otro lado, el Stepv manifestó ayer que el presidente de la Generalitat,
Francisco Camps, "abandona a su suerte al sistema educativo valenciano"
después de analizar las cifras destinadas a este área en los presupuestos para
2009. Así, manifestaron que las cuentas "no aportan mejoras" y que "son un
paso atrás".
El Stepv asegura los presupuestos para el año que viene "resultan
perjudiciales para la educación pública" ya que contemplan "aumentos
ridículos, cuando no negativos, en todo lo que supone una mejora cualitativa
del servicio público de educación que se imparte en las escuelas públicas e
institutos que dependen de la Generalitat".
Para ese sindicato las cuentas de Educación son "continuistas y
desequilibradas" ya que sigue sin dar respuesta "a problemas como las
retribuciones del profesorado, los planes de atención al alumnado con
necesidades educativas", así como a la formación de las persones adultas "o la
finalización de las construcciones escolares necesarias para la escolarización
de calidad del alumnado valenciano".
Por su parte, la Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT aseguró
ayer que hay varios centenares de interinos que no han cobrado las dos últimas
mensualidades, septiembre y octubre de 2008, y que a pesar de que ha hecho "un
estudio concreto y real", no encuentran "un perfil completamente común entre
los afectados". El estudio asegura que muchos son de Primaria, cubriendo
sustituciones o vacantes, que han cambiado de provincia o no y que son
mayoritarios los que trabajan en IES.