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DIRECTOR. JOSÉ MARTÍ.
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Los responsables aplican cada uno métodos
contra el acoso escolar
Susana Barberá, Castelló
Los directores de Instituto de Educación Secundaria (IES) de Castelló
lamentaron no conocer el protocolo contra la violencia escolar que se ha
presentado a los medios de comunicación recientemente. Los responsables
de los centros de secundaria mostraron este rechazo en la primera de las
reuniones ordinarias que mantuvieron ayer al principio del curso
académico. En boca de uno de sus portavoces y director del IES
Penyagolosa, José Martí, explicó que «esperamos que desde la Conselleria
de Educación nos hagan llegar el protocolo de actuación que se ha
presentado a los medios, aunque nosotros vamos trabajando como lo hemos
hecho en los últimos años».
Para Martí «antes los alumnos se pegaban más que ahora, pero ahora hay
más repercusión de todo lo que pasa. A veces generalizamos y es un tema
muy delicado».
A los directores de instituto, como explicaba Martí, «nos preocupa la
cuestión del acoso escolar y a la mínima, ya estamos actuando». Como
ejemplo dijo que cuando detectamos un posible caso de acoso hacia un
alumno, el tutor llama por separado a las partes implicadas y dialoga
con ellos para intentar solucionar el problema. Si no se subsana,
entonces se llama a los padres de los implicados. En el caso de que vaya
a mayores, se puede llegar a sancionar a los alumnos e incluso a cambiar
de grupo a los estudiantes.Y a pesar de todo dicen que «no hay que crear
una alarma social».
De otro lado, los directores de institutos abordaron otros asuntos
importantes para el funcionamiento de los centros como la falta de
personal de administración y servicios. Los casos más problemáticos se
encuentran en el IES Matilde Salvador que se ha quedado con un bedel, y
también tienen falta de personal los institutos La Plana y Sos Baynat,
entre otros.
El problema del absentismo fue también tratado en la reunión entre
directores. En definitiva acordaron que cada director elaborará un
primer listado de aquellos estudiantes que no han aparecido desde el
primer día de clase y estaba previsto que fueran a esos centros. Luego
por distintas circunstancias puede que se hayan cambiado de ciudad o de
residencia y están matriculados en otro instituto. Esta es una primera
manera de detectar el absentismo que el año pasado ya dio sus frutos en
una prueba piloto que se hizo.
El cambio de exámenes de septiembre y las pruebas de los pendientes de
otros cursos es otra queja de los directores «que nos hace difícil por
la falta de profesores a principio de curso al no estar los interinos».
Por ello apuestan porque se reestructure el calendario escolar.
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